Vida Privada

Un proyecto de mini-serie de dos capítulos de Oberon cinematogràfica en coproducción con Televisión de Catalunya.

Una adaptación de Coral Cruz

Nude women with a cigarette. France. ca 1920Dirigida por Sílvia Munt

Entre el final de la Dictadura de Primo de Rivera y la Segunda República se produce la decadencia total de los Lloberola, una familia aristocrática barcelonesa, completamente arruinada por la incapacidad de su patriarca para adaptarse a los nuevos tiempos. Su primogénito, Frederic, no logrará mantener su estatus, víctima de esa misma debilidad heredada, pero su hijo menor, Guillem, luchará por volver a la cúspide a toda costa y sin ningún tipo  de escrúpulo. La nieta del Marqués de Lloberola, María Lluïsa, desafiará el orden establecido, convirtiéndose en la primera mujer trabajadora de su estirpe.

 

Memoria de la directora

Vida Privada es la crónica de un naufragio social situado en un momento crítico y de cambio que vive los últimos momentos la dictadura de Primo de Rivera y el inicio de la República.

Así pues, tenemos la maravillosa oportunidad de recrear toda una época, una manera de ser y de hacer que nos hace entender eso tan esencial que es, saber de dónde venimos…

El título nos marca el camino de nuestra película. Vida Privada es abrir una ventana furtiva en la más mínima intimidad y observar lo que pasaba dentro de las cuatro paredes, más o menos lujosas, a unos personajes complejos, ambiguos, amorales… En esta densidad, dentro de esta luz espesa y aparentemente lujosa, descubriremos las infinitas capas de una sociedad que va a la deriva, imperturbable ante los cambios que se producen en el exterior.

Es imprescindible pues, en nuestra adaptación cinematográfica, encontrar una mirada que tenga la precisión de un microscopio para llegar a entender una forma de hacer y de pensar que van creando, a lo largo de las décadas, unas personalidades enfermizas de tanto consentirlas. Son estos personajes los que hacen avanzar la trama de una forma trepidante con situaciones donde la realidad, como decía J.M. Sagarra, siempre superaba la ficción.

Sílvia Munt